Una de las practicas que se han traspasado desde las disciplinas espirituales a la vida actual es la de la Presencia Plena, completamente presente y consciente en cada acto. La tradicion budista enfatiza mucho esta actitud diaria: vivir entregados conscientemente a las acciones y experiencias cotidianas, conduciendo la mente, focalizandola, vaciandola de los contenidos ansiosos, de las expectativas, aprensiones, prejuicios, anticipaciones, enganches con el pasado o posible futuro, entendiendo que en todo esto esta la base de la infelicidad y la constante insatisfaccion humana, esa sensacion que muchas veces acompaña a las personas de hoy, de hacer muchas cosas, pero de no vivir realmente nada, ese vacio de no encontrar sentido ni encanto en la vida diaria.
Actualmente esta practica milenaria que tiene una fuerte conexion con la meditacion, y ha sido traducida del budismo como “mindfulness”, se esta enseñando como una tecnica antiestres en las organizaciones y empresas, asi como en terapias sicologicas para ayudar a tranquilizar, autoconducir, moderar la ansiedad. Tambien es un recurso maravilloso en la curacion de enfermedades, indices cardiovasculares, incluso niveles de insulina, cicatrizacion de heridas, etc.
La Presencia Consciente aumenta la efectividad en el trabajo, nos permite hacer, decidir, actuar sin distracciones, apuro, ni ansiedades por el resultado.
Mejora la comunicacion y la afectividad, pues al interactuar estamos realmente alli, presentes, escuchando, abiertos, vacios de ideas preconcebidas y, al mismo tiempo, fluyendo asertivamente.
Es vital, ademas, incluir en el “estar presentes” la apertura de corazon, el sentimiento de aportar lo mejor de nosotros en cada momento y conectarnos con un sentido de colaboracion y servicio que nos lleva a la empatia, a la participacion en cada momento por un mundo mejor.
Una de las razones por las cuales las sociedades se vuelven egoistas e individualistas es que en la aceleracion constante dejan de importarnos los demas, puesto que simplemente no los vemos. Pasamos en nuestra agitada vida frente a mil situaciones humanas como si se tratara de estampas, imagenes que vemos al vuelo, pero que no nos movilizan, pues no estamos realmente conscientes y presentes. La solidaridad, el amor, la empatia, tienen una base en el estar presentes, en ver, contemplar, conectar de verdad con el mundo.
Asi, el estar plenamente presentes y empaticamente conscientes nos carga de energia, cambia radicalmente nuestra calidad y sentido de vida, nos hace vivir proactivamente cada momento, poniendo encanto y entrega, y actos que antes nos parecian aburridos y rutinarios cobran una irradiacion extraordinaria y se transforman en una oportunidad vital de experimentar la vida en toda su riqueza y matices, y el sentimiento de estar ante algo siempre nuevo y sagrado se vuelve un sentir cotidiano. La actitud de la Presencia Plena constituye una practica consciente, y requiere de una voluntad dirigida hacia ella, pues es algo ajeno a nuestro estilo de vida y se puede comenzar con poner atencion a los actos mas simples: caminar, respirar, comer.
Patricia May
Antropologa y Escritora chilena
Fuente: Diario El Mercurio digital
Comentario de Aien: comparto estos escritos de Patricia May porque explica temas con una sencillez grandiosa. Apta para despertar neuronas y para quien aun no realiza un camino espiritual consciente y para todos, es un placer leerla… Dirian nuestras abuelas, la felicidad en la sencillez de lo cotidiano de la vida…
Ahora, en lo personal, estas palabras escuchadas o sentidas por añares las comence a hacer realidad en el dia a dia, pasito a paso, con el trabajo interior de sanacion, reparacion y reconquista de Canalizandoluz; porque del dicho al hecho…estan las herramientas espirituales
y seguiremos remando para crecer, amar, compartir, aprender en este bello Planeta Tierra, tan azul, bello y misterioso…
Besos de luz y sea de utilidad para todos!!!
Miren que lindo comentario: Patricia: muchas gracias por estar siempre recordando con tus palabras la importancia de ser capaz de ver las cosas simples, y por guiarnos en nuestro camino para Ser. Creo que la mezcla de estas dos variables (la simplicidad y un camino espiritual) deben ir de la mano y nunca olvidarse. Por experiencia propia puedo decir que el tener expectativas “sobre naturales” de la espiritualidad es enormemente dañino… el mismo tema del querer ser iluminados puede llevarnos a desligarnos del presente y mas que ha vivir realmente en un clima espiritual, ha mirar la espiritualidad desde las gafas del ego.
Suerte en todo, y gracias de nuevo! (de Celeste, extraido del mismo diario)



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